martes, 5 de agosto de 2014

Una mujer demandante...

Creo, que por naturaleza, las mujeres somos demandantes. Demandamos atención por parte de nuestra pareja y de cualquier otra persona con la que nos encontremos interactuando.

Nos gusta que nos miren, que nos hablen, que nos acaricien, nos abracen y nos apapachen. Que nos escriban, que nos dediquen cartas y poemas de amor, aunque quizás eso les guste más a las que son cursis, así como yo.

Entre tanto trabajo, papeles, cursos, contenidos, palabras y letras, SIEMPRE hay un pensamiento, y en ocasiones, muchas, algunas nos dedicamos a hacerle saber a esa persona en la que pensamos, que justamente estamos pensando en él.

Sería casi imposible que el "exceso" de trabajo, no te permita ni un minuto en el que puedas dedicarle tu poquitito tiempo libre a esa persona a la que quieres, demostrando a través de un detalle que lo piensas, que lo quieres, que lo extrañas, etc.

La demanda o exigencia que pedimos es porque nos gusta que nos demuestren que también nos piensan.

Al menos, eso creo yo...

1 comentario:

  1. Usted siga demandando: demándeme besos, caricias, abrazos, miradas y palabras, mientras la demanda no conlleve la visita a un juzgado, yo aguanto, yo intentaré con todas mis fuerzas satisfacer sus demandas y confío en que usted es tan fuerte que aguantará mis momentos de imposibilidad... Porque hasta en la imposibilidad yo pienso en usted.

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